15 de noviembre de 2010

No pudo ser

Nunca he sido aficionada a los deportes ni a meterme en la fuente -nunca, mejor dicho, hasta hace un par de años-, pero siempre me han gustado las celebraciones. Por eso esperaba ayer ilusionada el momento de salir corriendo hacia la plaza América para festejar con un chapuzón el tercer título mundial de Fernando Alonso. Quizás me encontrara a unos cuantos cientos de kilómetros de Oviedo, pero mi atención se encontraba en la rotonda a la que, con suerte, llegaría en un par de horas. Sin embargo, no pudo ser. Una mala estrategia de Ferrari, dicen unos, y un coche que jamás ha sido del todo competitivo, aseguran otros, le arrebataron el Mundial al asturiano y facilitaron la incuestionable victoria del siempre sonriente Vettel. Y, mientras tanto vencedores como vencidos daban rienda suelta a su lágrimas, Oviedo entera se lamentaba de la ocasión perdida. Otra vez será, pensaba la ciudad. ¿El próximo año, quizás?

 

8 de noviembre de 2010

De ruta por Oviedo

En su día comenté cómo, al escuchar la noticia de que me mudaba a Oviedo, la mayoría de la gente mencionó lo bonita ciudad que es y lo mucho que llueve. Algunos, además, se apresuraron a prometer que vendrían a visitarme. Fue entonces cuando recordé el anuncio de los Donettes que decía aquello de "te salen amigos por todas partes"... Porque, que queréis que os diga, pero en cuatro años que he vivido en Valladolid tan sólo seis amistades se han acercado a verme, mientras que en apenas dos meses que llevo en Oviedo ya tengo lista de espera...

Ahora, con tanta expectación, no puedo defraudar a mis huéspedes. Por eso me he propuesto elaborar una pequeña lista de los lugares de Oviedo que ningún turista debería perderse, para que tanta belleza y encanto les haga olvidar que mis dotes culinarias no siempre rozan la perfección y que, admitámoslo, el mal tiempo a veces resulta molesto. Se trata de cinco enclaves más o menos inolvidables, que por alguna razón logran que me sienta orgullosa de mi ciudad.

Los cinco rincones imprescindibles en Oviedo


De la plaza de la Escandalera a la Catedral, y de ahí a la Plaza del Ayuntamiento


Plaza del Ayuntamiento, por javier.losa

O, lo que es lo mismo, el casco antiguo de la ciudad. Sé que no es un rincón propiamente dicho, sino una ruta, pero es que, en mi opinión, lo bonito de la zona vieja es realizar este recorrido en el que te empapas de las diferentes esencias que conviven en Oviedo. Primero, en la plaza de la Escandalera, entre el Campo de San Francisco y el Teatro Campoamor, descubres la ciudad moderna y señorial, el escenario de los Premios Príncipe de Asturias. Justo después, subiendo por la calle San Francisco con la Catedral al fondo, contemplas la ciudad monumental, fotografía imprescindible de los libros de arte. Más tarde, tomando la calle Mon hacia la Plaza del Ayuntamiento, y sobre todo una vez que alcanzas la plazuela, te topas con la ciudad sencilla, de calles estrechas y locales minúsculos, de las que invitan a perderse.

El Monte Naranco

Iglesia de Santa María del Naranco, por javier.losa

Un parque, dos iglesias Patrimonio de la Humanidad y las maravillosas vistas de Oviedo se unen en este conocido enclave. Ya sea para maravillarte por el verde de Asturias, admirar arquitectura o contemplar la ciudad desde lo alto, la subida al Monte Naranco es, si el tiempo lo permite, visita obligada. Además, sólo desde ahí arriba podrás comprobar las impresionantes dimensiones del edificio Calatrava...

El Calatrava

Futuro Palacio de Congresos Princesa Letizia, el 'Calatrava'

Desde el primer día que puse un pie en Oviedo, el edificio diseñado por Santiago Calatrava es mi vista preferida. Descomunal, llamativo, brillante, hiptónico... Llámese Palacio de Congresos Princesa Letizia, centro Buenavista o Calatrava, no deja a nadie indiferente En mi caso, recuerdo que la primera vez que vi sus dos torres encajonadas pensé por un segundo que una nave espacial acababa de aterrizar en Oviedo... No podía creerme que un edificio tan extraño y colosal existiera en la ciudad y aún no supiera de su existencia. Y, entonces, cuando ya me hice a la día de que la obra del mismísimo Calatrava sería mi vecina, descubrí que la cúpula era móvil... Y ahora no puedo dejar de pensar en el momento en que la vea abrirse por primera vez.

El bulevar de la sidra

La calle Gascona


No hace falta ser muy listo para sospechar que la razón de que tantos amigos me hayan prometido una visita radica en la sidra. No sé que tendrá esta bebida, pero a muchos les resulta irresistible, más cuando se trata de sidra natural y escanciada por expertos. Por eso, la calle Gascona, el Bulevar de la Sidra, es también visita obligada. Dicen los ovetenses que para irse de sidrerías vale cualquier zona, pero la rampa de la calle Gascona y el olor que despiden los locales tienen su encanto...

Woody


La estatua de Woody Allen

Puede que lo de fotografiarte con estatuas no sea lo tuyo, o que las películas de Woody Allen no figuren entre tus preferidas, o incluso que te indigne que un hombre que se lió con su hija adoptiva goce de ese reconocimiento, pero, si te gusta el cine, no puedes obviar pasar junto a la efigie de Woody y hacerte una foto. Más cuando te das cuenta de que un personaje tan conocido como él estuvo ahí mismo...